Más allá de las tazas…
Desde el principio, muchas personas llegaron a ServiArte por una taza.
Una taza personalizada con el dibujo de una mascota, con un recuerdo especial o con alguno de mis diseños.
Y me encanta pensar que muchas historias empezaron justo ahí.
Las tazas son, sin duda, una de las piezas fundamentales de este pequeño proyecto.
Pero en realidad, siempre he querido enseñar todo lo que soy capaz de crear con mis manos.
Con la madera puedo crear desde cero pequeños regalos pensados, sobre todo, para acompañarte en tu día a día.
Mi objetivo siempre ha sido el mismo:
intentar resolver una pequeña necesidad con algo hecho con cariño.
Desde un pequeño llavero hasta algo un poco más grande, como un reloj o una tabla de madera.
Nunca he querido posicionarme en una sola pieza, porque disfrutar del proceso es lo que realmente me hace amar este trabajo.
Es en ese proceso donde aprendo, cometo errores y, sobre todo, donde doy vida a pequeñas piezas que, si no fuera por esto, quizá habrían terminado estropeándose a la intemperie.
Porque sí… aunque a veces no se vea, muchas de las piezas nacen de troncos de madera que intento rescatar y darles una segunda vida.
Me gusta pensar que cada pieza termina encontrando su hogar:
En una mesa, poniendo un poco de color y personalidad.
En un llavero que te acompaña cada día.
En un regalo que, además de ser útil, recuerda a alguien especial.
Y es que, si algo define mi trabajo, es la intención con la que nace cada pieza.
Si llegaste hasta aquí gracias a una taza…
quizá ahora descubras que ServiArte guarda muchas más historias.
Si te apetece cotillear un poco más sobre otras piezas,
puedes descubrirlas aquí.