Para cuando volvamos a leer
Hoy te traigo una pequeña reflexión,
pero también te traigo un brindis.
Brindo por ti, que lees este diario.
Eres quien me anima a seguir hacia delante,
incluso cuando las fuerzas flaquean,
incluso cuando hay días en los que cuesta levantarse de la cama.
Porque ¿sabes qué?
Eres importante.
Y quería que lo supieras.
Feliz Año 2026.
Comienzo el año con una reflexión sencilla.
Año nuevo… vida nueva, dicen algunos.
Para mí, año nuevo significa libro nuevo.
365 hojas en blanco.
Algunas nunca se mancharán.
Otras, en cambio, no volverán a ser blancas jamás.
Y eso no las hace menos libro,
ni menos hoja.
Al contrario.
Es precisamente su estado,
sus marcas,
sus palabras escritas o tachadas,
lo que les da valor cuando se vuelven a abrir.
Un valor lleno de nostalgia.
De recuerdos.
De vida.
Eso es lo que quiero que sea, algún día, este libro.
Que al volver a leerlo traiga consigo un momento,
una emoción,
un recuerdo que mereció ser escrito.
Por eso te invito a hacer lo mismo que yo.
Coge un cuaderno viejo,
un álbum de fotos,
un diario de hace años,
y vuelve a esos momentos vividos.
Créeme,
eso es lo que quiero ser yo.
Nostalgia.
Sentimiento puro.
Recuerdos llenos de felicidad.
Así que hoy brindo.
Por lo vivido.
Por lo que vendrá.
Por las páginas en blanco
y por las que ya no lo están.
Brindo por seguir siendo recuerdo.
Por seguir siendo verdad.